Anoche pensaba en ti.
Anoche pensaba en ti como casualidad,
pensaba que de las estrellas eres la que brilla más.
Anoche pensaba en ti, que casualidad,
pensaba que de otras noches, esta te extrañaba más.
Pues tus muslos marcaron mis hombros y
mis manos tus hermosas nalgas.
Pues la luz del sol reflejada en tus ojos
marco mi mente, me marco para siempre.
La marca del último beso, aun la llevo, aun la llevo…
Pero te fuiste y ni adiós dijiste,
cobarde tu corazón, no cumpliste lo que prometiste.
Anoche pensaba en ti, ya no es casualidad.
Pensaba en otros labios, pensaba en olvidar.
— Gracias por leerme.