Un momento solo nuestro.
Quiero besarte hasta cansarme
hasta que la saliva se me acabe.
que el sudor me empape y de pies a cabeza
sin pudor entregarme.
Quiero perderme en tus bosques depilados,
tener en mis brazos el paisaje tan bello y deseado
quiero contigo el pecado.
El pecado y la manzana,
en el sofá o en la cama.
El hambre y el deseo,
tus besos y tu cuerpo.
El recuero y la ilusión,
en mi mente y corazón.
El arete y la pulsera,
me gritan la espera.
Según espero,
solo anhelo tu regreso.
Me desespero,
me siento esclavo de ti y
deseo otro momento,
para darte otro beso.
Que no sea único,
que sea solo nuestro.
Que no sea el último,
que sea siempre eterno.
Tan sencillo como perfecto,
como tus labios y tus besos.
— Gracias por leerme.